Aunque con 14 días de retraso respecto del resto de la Comunidad Autónoma, nuevamente nuestro Pueblo ha proporcionado una lección de ética a sus gobernantes.
A pesar de todas las trabas y trampas puestas desde la Tenencia de Alcaldía de Miguel Troyano Fernández,
la fiesta en conmemoración del 30 aniversario del primer Estatuto de Andalucía y de los 150 años del nacimiento y creación de la Colonia de San Pedro Alcántara, finalmente tuvo lugar en la Plaza de la Iglesia, tal y como los independentistas reclamaban.
Con cierto retraso respecto del resto de pueblos andaluces, pero con todo el respeto, civismo y la emoción con la que se vibró durante la izada de nuestra “blanquiverde”, mientras sonaba la última versión del Himno de Andalucía, escrito originalmente por el “Padre de la Patria andaluza”, Don Blas Infante Pérez de Vargas, de cuyo nacimiento se cumple ahora el 125 aniversario.
Los allí concentrados disfrutaron con la música, los productos andaluces y las actividades programadas para todos ellos, en especial, los niños.
Acto ciudadano.
Desde la Comisión Promotora por la Independencia y Creación del Municipio de San Pedro Alcántara y la Asociación Pro Independencia de San Pedro Alcántara – ISP, fueron cursadas oportunas invitaciones a todos los partidos políticos locales con y sin representación municipal, al igual que a distintas asociaciones, colectivos sociales y en general, a todos los vecinos, por medio de publicidad radiofónica, carteles, octavillas y hasta una caravana de vehículos que, en la mañana del sábado, circuló por las calles y barrios del futuro municipio de San Pedro Alcántara. No obstante, al igual que hicieran el pasado 28 de febrero, ningún partido político hizo acto de presencia, aunque sí una nutrida representación de asociaciones y colectivos vecinales, lo cual aclara suficientemente cuáles son las “fuerzas vivas” reales con las que cuenta nuestro pueblo: los ciudadanos y sus entidades vecinales. Sólo el concejal sampedreño Juan Luis Mena Romero, tuvo la deferencia de colaborar y participar durante todo el evento, como única autoridad municipal presente.
Claramente se buscaba restituir una importante fecha para todos los andaluces, así como el buen nombre de una bandera mancillada por el equipo de gobierno popular. Sin tintes políticos, sin consignas de uno u otro color, simplemente una jornada de sana exaltación del sentimiento andaluz y sampedreño.
Falta de colaboración.
A las zancadillas citadas en anteriores comunicados, previas a la celebración del evento, se unió la descoordinación o mala fe intencionada del equipo de gobierno del Partido Popular, haciendo brillar por su ausencia a la Policía Local, cuya presencia fue solicitada en reiteradas ocasiones, así como la de los servicios técnicos operativos y de limpieza municipales.
La organización tuvo en todo momento el mejor de los cuidados en materia de seguridad. No obstante, ésta se requirió a la Tenencia de Alcaldía ser mejorada, por la posible concentración de personas prevista en la Plaza de la Iglesia, manteniendo en la zona una dotación de policía, sobre todo para prevenir en lo posible cualquier inconveniente.
Iniciada la jornada, se presentaron dos patrullas con el objetivo de identificar a los responsables de la organización, solicitando visualizar la autorización original otorgada por la autoridad municipal, dado que, según palabras de la policía, “no tenían conocimiento de la programación de esta fiesta” y, lo que es más grave, “no disponían de personal suficiente para cubrir las necesidades de todo San Pedro Alcántara”, como así reiteraron telefónicamente ante la insistencia de los organizadores.
Por otra parte, si como dice el Teniente de Alcalde, tiene todas las competencias delegadas, es de fácil lectura que existe una total incompetencia organizativa por parte de éste y/o, que, en la práctica, sea incierto que la alcaldesa de Marbella haya otorgado plenos poderes descentralizados a este concejal, tiempo atrás sampedreño e independentista, hoy simplemente popular.
Incidente Iglesia Vs Ayuntamiento.
Afortunadamente no hizo falta esta intervención, aunque sí debemos mencionar su desafortunado protagonismo mientras intentaron, hasta en dos ocasiones, entrar sin autorización en la Iglesia de San Pedro de Alcántara, para identificar a dos indigentes que, en el interior del templo, solicitaban pacíficamente unas monedas a los que por allí pasaban, aludiendo a la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana.
Como así fueron advertidos por el personal que colabora en las labores eclesiales, estas personas contaban con la autorización del sacerdote para permanecer en el lugar y que, cualquier injerencia al respecto, conllevaría la ruptura del Artículo 22.1 del Concordato suscrito por la Santa Sede Apostólica y el Estado Español, por el que “queda garantizada la inviolabilidad de las Iglesias, Capillas, Cementerios y demás lugares sagrados, según prescribe el canon 1160 del Código de Derecho Canónico”. Igualmente, en el mismo Artículo apartado 3, del texto legal, se expresa que “salvo en caso de urgente necesidad, la fuerza pública no podrá entrar en los citados edificios, para el ejercicio de sus funciones, sin el consentimiento de la competente Autoridad Eclesiástica.”
Al parecer, la policía de nuestra afamada letrada y concejala, Francisca Caracuel García, desconocía la existencia de esta legislación, en su intento, más que por identificar, entendemos que, presuntamente perseguir y detener, a dos pobres e inofensivos mendigos que, junto a los inmigrantes subsaharianos, el Partido Popular de Marbella, como hiciera el GIL, mantiene una cruel y desigual guerra abierta.
Tal es la obsesión del PP para que desaparezcan de la vista pública “los tres mendigos” que, según el Delegado de Asuntos Sociales, existen en el municipio que, en unos minutos, a punto estuvieron de provocar un incidente diplomático entre la Santa Sede y el Estado Español. En el Ayuntamiento de Marbella faltan medidas integradoras y sobran la censura y los sueldos millonarios.
Firmas y adhesiones.
Una excelente idea, aportada por la sampedreña Gema Midón, fue expuesta al equipo de letradas de la Comisión Promotora y, ratificada por el mismo, se añadió al acto en forma de recogida de firmas de aquellas personas que, en el momento de la tramitación del Expediente de Segregación -años 88 a 93-, no tenían cumplida la mayoría de edad necesaria. Estas alegaciones positivas serán integradas al trámite durante la exposición pública abierta el pasado 23 de febrero, al igual que aquellas presentadas por las asociaciones, e incluso comunidades de vecinos, que han deseado adherirse a este trámite, acercándonos aún más al soñado anhelo de conseguir un ayuntamiento libre para San Pedro Alcántara.
Miedo en las calles.
No obstante y, aunque se están consiguiendo gran número de estos documentos, en casos muy concretos, han mostrado sus disculpas, no pudiendo firmar la alegación por temor de perder alguna subvención o el local cedido por el Ayuntamiento a estos colectivos.
Conocida esta realidad, sólo podemos expresar nuestra más enérgica repulsa, no contra aquellos que libremente sienten el miedo de perder todo aquello por lo que han tenido que luchar durante tantos años; no contra aquellos otros que, ante la situación económica que vive el país, temen ver desaparecer su trabajo; sino contra los que, como en anteriores periodos no muy lejanos, siguen presionando a la ciudadanía y a sus colectivos sociales.
Hoy más que nunca, queda patente la necesidad de implantar una nueva libertad en San Pedro Alcántara, empezando por la constitución de un ayuntamiento propio, alejado de la corrupción, las prebendas y del enchufismo al que nos tienen acostumbrados aquellos que comulgan con la impuesta oligarquía política residente en la capital del actual municipio.
Agradecimientos.
No podíamos dejar pasar esta oportunidad para, como contrapunto a los párrafos inmediatamente anteriores, agradecer de la forma más efusiva y afectiva, la asistencia de todos aquellos sampedreños y foráneos que llenaron la Plaza de la Iglesia, compartiendo con todos los presentes su sentimiento andaluz y el respeto al símbolo más representativo de esta gran Comunidad Autónoma: su bandera.
Igualmente, mostrar nuestro reconocimiento a aquellos que, desinteresadamente, aportaron su trabajo y productos, con cuya venta se podrán sufragar parte de los costes que, en esta fase administrativa, está generando el Expediente de Segregación.
Objetivos cumplidos.
En definitiva, mostramos nuestra más absoluta satisfacción, por ver cumplidos con creces los objetivos planteados por la Comisión Promotora y la Asociación Pro Independencia de San Pedro Alcántara – ISP.
Primero, se ha conseguido convencer a las autoridades locales para que San Pedro Alcántara tuviera, como el resto de pueblos andaluces, su “Día de Andalucía” y una nueva jornada de conmemoración unida al nacimiento de nuestro Pueblo.
Seguidamente, lograr que durante un domingo cualquiera, la oferta cultural y de ocio vaya más allá de una simple caminata por el Paseo Marítimo o la asistencia a un centro comercial.
Luego, unir en un mismo lugar a una gran mayoría de sampedreños que tienen la esperanza de conseguir próximamente la vieja aspiración de constituir un nuevo ayuntamiento independiente en la provincia de Málaga que, siguiendo su orden tras Villanueva de la Concepción, será el número 102.
Sólo queda saber si el próximo 28 de febrero de 2011, cualquier partido político se atreverá a no asistir ni rendir honores a la Comunidad Autónoma andaluza y su bandera.
Esperemos que, aunque sea a remolque como acostumbran, reaccionen ante el empuje ciudadano. Si no, seguiremos en la lucha defendiendo nuestros derechos allí donde estemos cada uno de nosotros tras conseguir nuestra ansiada independencia.





